Cobquecura se suma al llamado para proteger la fauna marina mediante ciencia ciudadana
El Ministerio del Medio Ambiente invita a la ciudadanía a sumarse a la “Red de Varamientos de Fauna Marina en Chile” (REVAM), proyecto de ciencia ciudadana disponible a través de iNaturalist Chile, que busca establecer una base de datos sobre varamientos y mortalidad de fauna marina a lo largo de las costas del país.
La iniciativa permite que cualquier persona pueda aportar mediante fotografías y registros georreferenciados de ejemplares encontrados en playas, contribuyendo a identificar las especies afectadas, posibles patrones de ocurrencia y sectores donde estos eventos se presentan con mayor frecuencia. Actualmente, REVAM reúne 958 observaciones correspondientes a 79 especies distintas, aportadas por 298 observadores, entre las que destacan el guanay, lobo marino común, piquero, gaviota dominicana, yeco y pingüino de Humboldt.
En la Región de Ñuble, la iniciativa cobra especial relevancia considerando el valor ambiental de su borde costero y el trabajo institucional desarrollado para avanzar en su conservación. Entre estas acciones se encuentra la propuesta de Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Costa de Cobquecura, proceso impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente a través de la Seremi del Medio Ambiente de Ñuble. Durante 2025 se desarrollaron talleres de socialización junto a servicios públicos, el municipio y la comunidad, sumándose al trabajo realizado durante los últimos años mediante actividades de educación ambiental, sensibilización y estudios técnicos participativos. Actualmente, la iniciativa continúa avanzando como propuesta para una futura área protegida de aproximadamente 23.953 hectáreas, desde Tregualemu por el norte hasta el estero Mela por el sur, extendiéndose cinco millas náuticas mar adentro.
A este trabajo se suma la protección de ecosistemas costeros a través de los humedales urbanos Río Colmuyao y Río Taucú, ambos ubicados en Cobquecura y reconocidos oficialmente por el Ministerio del Medio Ambiente. Río Colmuyao cuenta con una superficie de 18,59 hectáreas, mientras que Río Taucú comprende 18,69 hectáreas, resguardando ecosistemas de alto valor para aves, fauna y vegetación asociada. Ambos forman parte de los siete humedales urbanos actualmente declarados en la Región de Ñuble.
La costa de Cobquecura cuenta además con el Santuario de la Naturaleza Los Islotes Lobería y Lobería Iglesia de Piedra, área protegida vigente desde 1992, declarada mediante el Decreto Supremo N°544. El Santuario comprende una superficie total de 250 hectáreas terrestres y marinas y constituye un espacio de especial importancia para la conservación del lobo marino de un pelo y de otras especies asociadas al ecosistema costero. Actualmente, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), que inició sus operaciones el 1 de febrero de 2026, avanza en la implementación del nuevo Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y en el proceso de homologación de los Santuarios de la Naturaleza a las categorías establecidas por la Ley N°21.600. En Ñuble, el SBAP reconoce al Santuario Islotes Lobería y Lobería Iglesia de Piedra de Cobquecura entre las áreas protegidas presentes en la región.
La seremi del Medio Ambiente de Ñuble, Angélica Cuevas Palominos, destacó que “nuestra costa posee una biodiversidad de enorme valor y, como Ministerio, estamos impulsando distintas acciones para avanzar en su protección, en línea con el compromiso del Gobierno del Presidente José Antonio Kast de avanzar hacia un desarrollo sostenible que resguarde nuestro patrimonio natural. Esto incluye desde nuestros humedales urbanos costeros hasta el trabajo para avanzar en una futura Área de Conservación de Múltiples Usos en Cobquecura. Hoy queremos sumar también a las personas a través de iNaturalist, porque cada observación puede convertirse en información valiosa para conocer mejor nuestra fauna marina y apoyar las acciones que permitan conservarla”.
Contar con registros de varamientos permitirá complementar el trabajo que realizan las instituciones públicas, universidades, investigadores y organizaciones dedicadas a la conservación, aportando antecedentes para reconocer eventos inusuales de mortalidad, las especies más afectadas y las zonas donde estos episodios se concentran. Esta información resulta relevante frente a amenazas como enfermedades, captura incidental en actividades pesqueras, colisiones con embarcaciones y distintos fenómenos ambientales que pueden afectar a la fauna marina.
El proyecto se enmarca además en la implementación de la Estrategia Nacional de Conservación de Aves y su Plan de Acción para la Conservación de Aves Marinas en Chile, instrumentos de política pública del Ministerio del Medio Ambiente orientados a fortalecer la protección de las aves y sus hábitats. REVAM amplía este esfuerzo hacia toda la fauna marina, permitiendo incorporar observaciones de aves, mamíferos, tortugas y otros grupos biológicos encontrados en las costas del país.
Para participar, las personas deben contar con una cuenta gratuita en iNaturalist Chile y pueden incorporarse al proyecto “Red de Varamientos de Fauna Marina en Chile”. Los registros pueden realizarse directamente desde un teléfono mediante la aplicación móvil de iNaturalist o ser cargados posteriormente desde un computador, incorporando fotografías y la ubicación del hallazgo. Incluso quienes no estén suscritos al proyecto pueden contribuir indicando en los atributos de su observación que corresponde a un individuo muerto.
En caso de encontrar fauna marina varada o muerta, el llamado es a realizar cualquier registro de manera segura, manteniendo distancia y evitando tocar o manipular los ejemplares, junto con efectuar el aviso correspondiente a los canales oficiales del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) o del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), según corresponda.
