Capilla María Auxiliadora de Quirihue celebró su 37° aniversario patronal con solemne eucaristía
FOTO: José Espinoza
Con una significativa celebración religiosa, la comunidad de la Capilla María Auxiliadora de la Villa Llaipén, en Quirihue, conmemoró su 37° aniversario patronal. La eucaristía fue presidida por el obispo de Chillán, Andrés Ferrada Moreira, y concelebrada por el párroco de Quirihue, Pedro Rodríguez.
Durante su homilía, monseñor Ferrada destacó el profundo sentido de fe que ha marcado la historia de esta comunidad. “La historia de esta comunidad cristiana es la historia de Jesús. Con María Auxiliadora se acude a la fuente que es Jesucristo. Hoy además celebramos su Pascua como eterno y sumo sacerdote”, expresó ante los fieles que participaron de la ceremonia.
La historia de la capilla se remonta a fines de la década de 1980, cuando un grupo de vecinos de la entonces naciente Villa Llaipén, en su mayoría profesores, comenzó a trabajar unido por el sueño de contar con una vivienda propia y un espacio para la vida comunitaria y espiritual. Fue así como el entonces párroco, Diocles Miranda, acogió la iniciativa y destinó un terreno para la futura capilla, proyecto que logró concretarse a finales de 1996.
En la celebración, la coordinadora de la comunidad, Carmen Gloria Espinoza, agradeció el compromiso y la perseverancia de quienes han contribuido al crecimiento de la capilla a lo largo de los años. Asimismo, se rindió un especial reconocimiento a las feligresas Margarita Riveros y Mery Chávez, destacadas por su permanente servicio y aporte a la vida pastoral de la comunidad.
La ceremonia contó además con la presencia de representantes de distintas comunidades urbanas de la parroquia, quienes, siguiendo una tradicional costumbre, entregaron presentes a la capilla anfitriona en el marco de su fiesta patronal. También participó la coordinación de Acción Fraterna.
En la oportunidad, Ximena Salas informó que la comunidad parroquial de Quirihue logró superar la meta propuesta para la Colecta de Cuaresma 2026, que alcanzaba los 3 millones 500 mil pesos. Parte de estos recursos permanecerá en la parroquia para apoyar acciones solidarias, especialmente la adquisición de pañales destinados a personas mayores, en línea con la orientación nacional de la campaña.
La celebración culminó en un ambiente de alegría, gratitud y renovación del compromiso cristiano de una comunidad que continúa fortaleciendo su fe y servicio al prójimo.
