Fatal accidente en Guarilihue: familiares creen que sentencia no está a la altura del daño causado
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El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Chillán dictó sentencia condenatoria contra Yonathan Constanzo Moraga, tras establecer su responsabilidad en un accidente de tránsito ocurrido el 21 de febrero de 2023 en la Ruta 126, sector Guarilihue, comuna de Coelemu, hecho que provocó la muerte de Eliseo Jiménez Navarro y dejó con lesiones graves a la psicóloga Ana Bustos Ceballos.
Según los antecedentes acreditados durante el juicio, el condenado conducía un camión con semirremolque en dirección sur a norte cuando, al enfrentar una curva a la altura del kilómetro 86,8, perdió el control del vehículo, cruzó el eje central de la calzada y colisionó violentamente con un automóvil Toyota Yaris que circulaba en sentido contrario.
A raíz del impacto, Eliseo Jiménez Navarro, quien se desempeñaba como ingeniero en el área de salud, falleció en el lugar producto de un politraumatismo grave, mientras que Ana Bustos, quien viajaba como copiloto junto a su hija de un año y nueve meses, sufrió múltiples lesiones de carácter grave que pusieron en riesgo su vida y requirieron diversas intervenciones quirúrgicas y prolongados tratamientos médicos.
Durante el juicio, la Fiscalía y la parte querellante sostuvieron que el conductor manejaba bajo la influencia de sustancias estupefacientes, específicamente marihuana y cocaína. Los análisis toxicológicos realizados por el Servicio Médico Legal detectaron metabolitos de ambas drogas en la muestra sanguínea del acusado. Asimismo, la investigación estableció que el camión circulaba a una velocidad cercana a los 78 kilómetros por hora en una zona donde existía señalización de velocidad máxima de 60 kilómetros por hora.
Los peritajes desarrollados por la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) de Carabineros determinaron que las condiciones climáticas y de la vía eran favorables al momento del accidente y descartaron fallas mecánicas en el sistema de frenos del camión, hipótesis que había sido planteada por la defensa.
En su declaración, el acusado reconoció haber consumido marihuana y cocaína en los días previos al accidente y pidió disculpas a la familia afectada, aunque sostuvo que no conducía bajo los efectos de las drogas al momento de los hechos.
La víctima sobreviviente, Ana Bustos, relató ante el tribunal las graves secuelas que aún enfrenta producto del accidente, incluyendo lesiones abdominales complejas, fracturas, problemas respiratorios, trombosis recurrentes, tratamientos médicos permanentes y un cuadro de depresión severa y estrés postraumático. Además, recordó que en el siniestro perdió a su esposo y padre de su hija.
Tras valorar la prueba rendida, el tribunal resolvió condenar a Yonathan Constanzo Moraga por el delito de conducción bajo la influencia de drogas o sustancias estupefacientes con resultado de muerte y lesiones graves. Como parte de la sentencia, se le impuso una multa de 8 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), la pena sustitutiva de libertad vigilada intensiva por cinco años, la inhabilidad perpetua para conducir vehículos motorizados y el pago de las costas del proceso.
La sentencia fue comunicada el pasado 19 de junio de 2026, cerrando un proceso judicial que se extendió por más de tres años desde la ocurrencia del fatal accidente que conmocionó a las familias de la Provincia de Itata.
Familia afectada no está conforme con la sentencia
Tras conocerse la sentencia, la familia de Eliseo Jiménez Navarro manifestó que, si bien el perdón forma parte de sus convicciones cristianas, también consideran fundamental que exista una justicia proporcional a la gravedad de los hechos, especialmente cuando está en juego el derecho más básico de toda persona: la vida.
Los hermanos de la víctima y la propia viuda señalaron que, en un primer momento, tras el accidente, pensaron que la tragedia podría haberse debido a un problema mecánico del camión o incluso a una emergencia médica del conductor, circunstancias que habrían escapado a su control. Sin embargo, indicaron que la investigación determinó que el conductor había consumido drogas antes del accidente, situación que cambió completamente la percepción de la familia respecto de las responsabilidades involucradas.
Respecto de la sentencia, la familia manifestó su disconformidad, estimando que la condena resulta insuficiente considerando las consecuencias del hecho.
Afirman que la sentencia no representa adecuadamente el daño causado a su familia. “Esa sanción no es suficiente frente a las consecuencias de sus actos”, señalaron.
La familia hizo un llamado a conductores y peatones a actuar con responsabilidad y prudencia, recalcando que nadie está libre de sufrir un accidente, pero que las decisiones adoptadas al volante pueden cambiar para siempre la vida de muchas personas. “La vida tiene un valor irremplazable y debemos cuidarla entre todos”, concluyeron.
